No pretendo con esto enseñar a nadie a interpretar este hermoso poema de Neruda. Mi único deseo es compartirlo con quien quiera leerlo. Los comentarios de texto, o mejor dicho, al texto, es algo totalmente personal y muy particular. Dando por sentado que dos personas mirando un mismo cuadro verán dos cosas totalmente diferentes según su forma de ser, pensar y vivir.
Si decimos la palabra banco. El jubilado pensara inmediatamente en ese verde asiento en el parque en un día cálido y agradable. Para los hipotecados, enseguida pensaremos en ese gran dragón negro que nos persigue implacable buscando nuestro dinero y quedarse con nuestro hogar.
Así que, quiero invitaros a que vosotros hagáis también vuestros comentarios al texto, así iremos, si ello fuera posible, enriquecerlo con pequeños trazos de nuestro pincel personal y con los colores que nos define.
La poesía no es de quien la escribe, si no de quien la necesita
Gabriel García Márquez
Dos amantes dichosos hacen un solo pan,
Harina y agua. Sólido y liquido. Trigo y río. Mezclados y amasados en el gozo del amor. Calando mutuamente en su interior de tal forma que alteran, incluso, su composición química. Para ser, de dos cosas antagónicas, una sola, diferente y nueva.
una sola gota de luna en la hierba,
El rocío ha caído del cielo en el rasgar de la noche fría por la tibieza del sol. Lagrimas del cielo se han vertido amorosas, sobre el pasto verde que recoge y se nutre de aquellas dos gotas, que al unirse sobre el verde tapiz de la hierba recién despierta, se volvieron una sola lagrima de lluvia, que aun guarda en su interior, reflejos de la luna que las engendró.
dejan andando dos sombras que se reúnen,
Y los cuerpos físicos ya no mandan, sino que obedecen a sus sombras. Estas esconden en su interior su verdadero ser y sus deseos de caminar uno junto al otro. Nada pesa. La luz es la que delata la forma de su amor que a veces se alarga o se encoge. A veces camina delante y otras le sigue pertinaz. Pasean por la calle y la sombra de su amor ronda cosida a ellos.
dejan un solo sol vacío en una cama.
Mil soles han encendido en su lecho de amor. Todas las estrellas del cielo se han prendido al contacto de sus besos. En su galaxia, que no se terminaba a los filos de la cama, consumieron el calor de un sol tras otro. El fuego de su amor fue alimentado de este sol que ahora dejan sobre su lecho, vació y apurado hasta el fondo, por medio de intensas miradas, de pasionales y suaves besos, de viejas palabras nuevas de amor, del perfume de las caricias ajenas...
De todas las verdades escogieron el día:
No hay en los amantes felices oscuridad de temores ni miedos. No existe entre ellos el ocultarse en parte ni totalmente. Existen muchas verdades y casi todas tienen un fragmento de noche sin estrellas. Pero los amantes, escogieron vivir a la luz diáfana y clara del día, al menos entre ellos. Podrían haber escogido otras verdades, se habrían amado diferente, pero prefirieron ser día el uno del otro.
no se ataron con hilos sino con un aroma,
Existen cuerdas de amor que afianzan. A los amantes los mantiene unidos y seguros porque ambos sostienen cada extremo de esa cuerda. Pero para los que se aman dichosamente, no es necesario un lazo que ate, una cuerda que se tense, un hilo que pueda romperse alguna vez. Ellos se ataron con un aroma. El de sus cuerpos. El del camino que ambos recorrían a diario tomados de las manos. El de la zinnia que conformaba su perfume. El de la tierra mojada en otoño. El del pan recién hecho. El de la menta y la hierbabuena. El de viento que trae su aroma o el de la rosa calada de rocío. Como atan los aromas a la infancia ineludiblemente así se ataron los amantes para siempre.
y no despedazaron la paz ni las palabras.
Y se respetaron y se entendieron. Las palabras fueron usadas como herramientas para formar un hogar, un espacio que compartir, una torre fuerte que ningún enemigo pudo soñar en derribar, aunque no dejaron de intentarlo. Porque las palabras eran necesarias, tanto, como la paz de los silencios. Aprendieron a usar sus útiles personales para edificar, no para despedazar su hogar, refugio de paz y de respeto y de reciprocidad.
La dicha es una torre transparente.
Así son el uno para el otro. Como una torre de cristal que deja entrar toda la luz de los ojos del amado y ve que todo es diáfano, transparente, sin nada que ocultar. Porque todo ello ha sido desterrado voluntariamente de esta torre transparente. Porque una vida buscando... cien caminos errados hasta llegar a ella... mil heridas sangrantes que no dejaban de manar... un millón de promesas vacías y huecas, hasta llegar a este alto palacio.
Por ello, no dudan los amantes en vivir cristalinos para ellos y para los demás
El aire, el vino van con los dos amantes,
Todo le sonríe al que es feliz. El aire es tibio en invierno y fresco en el sofoco del verano. Los corazones, alegres, como si estuviesen ebrios de un vino que es agradable al paladar, que alegra el animo, que hace olvidar lo malo y sentir engrandecidamente los sonidos, los colores y el aroma de la constante primavera.
la noche les regala sus pétalos dichosos,
Y la noche les regala sus caricias suaves y felices. El sonido del viento oscuro en las sombras de los árboles, es su música para estar recostados y felices. Los besos que se suceden ocultos bajo el manto de la noche. Sensaciones que acarician la piel y el alma como pétalos de rosas, acarician la suave piel de los enamorados.
tienen derecho a todos los claveles.
Y los claveles, estallidos intensos de color, les pertenece a ellos también. Explosiones de deseos cumplidos. Claveles rojos de amor y de pasiones consumada en su fuego. Blancos... de caricias puras, limpias y perfectas. Rosas... de dulzura, romance y amistad compartidas entre ellos.
Internet tiene muchos detractores. Afortunadamente, cada vez menos.
Y lo bueno que tiene es realmente buenisimo.
Si no, ¿como acercarnos a estos TESOROS ocultos para la mayoria?
Y si quereis saber algo mas de la obra o del autor... ya sabeis... Internet.
El nacional de literatura ha recaído este año en el escritor catalán Juan Goytisolo.
De su persona y de su forma de ser se hacen muchos comentarios, tantos como de sus obras, ya que no es una persona ni un escritor al uso. Reniega de todo nacionalismo y se coloca voluntariamente al margen de toda ortodoxia en la que los escritores modernos suelen posicionarse. Osease es considerado por muchos, como el escritor mas disidente, también el mas incomodo y el menos complaciente.
Exiliado voluntariamente anteriormente a Paris y actualmente a Marrakech, se considera a si mismo como un escritor apátrida.
No se como alguien puede considerarse a si mismo un apátrida. Que oscuras intenciones ajenas o intereses de terceros le puden llevar a uno a desencantarse de tal manera que no siente el deseo de enraizarse en su lugar de origen.
Dice el diccionario, que la patria es la tierra natal o adoptiva al que la persona se siente ligada por vínculos afectivos e históricos.
Confieso que el termino ciudadano del mundo, siempre me ha parecido de un romanticismo contumaz. Sinónimo de libertad, de miles de cálidos hogares, de sin fin de paisajes asombrosos, únicos e irrepetibles, de millones de sonrisas, de miradas, de gestos, de expresiones y de risas de gente como tu.
Pero mi patria es Cádiz.
En mi patria el mar eterno besa las rocas del malecón desde mucho antes de que yo lo recorriera de manos de mi madre.
El olor de la sal proveniente de las tardes en la bajamar.
Esa luz azul intenso de cada día en primaveras tibias, que limpian tu mirada.
Ese vuelo de gaviotas blancas sobre un fondo color cielo.
El sabor de aquellas uvas arrancadas a la vid ajena en los campos de Chiclana al calor del verano.
Pasear por los pinares, por su arboleda perdida, donde Alberti se escapaba de clase para ir a ver el mar en su Puerto de santa Maria.
El espectáculo de aquel beso revuelto que se dan el mediterráneo y el atlántico en las playas de tarifa.
Aquella blancura hiriente de las pirámides de sal de mi niñez en San Fernando.
El olor a piñas quemadas en aquel descampado donde nos reuníamos para abrirlas y comer su fruto.
La salida del colegio y la puerta de aquella anciana que vendía en su cuarto / casa las golosinas de la época a dos reales y a pesetas.
Las noches de verano de tertulias de amas de casa en el frescor de las noches mientras jugábamos a dar patadas a las latas, a escondite, a pillar, mientras las niñas saltaban la cuerda entre cantos de barcas y barqueros que pasaban.
La plaza de las flores en carnaval. Y aquel señor tan alto, tan serio, tan respetable, tan solemne, vestido de vampiro tirando tras de si un ataúd chiquito con ruedas.
Los baños nocturnos en la playa, el agua tibia en la medianoche.
El olor a carbón del brasero bajo la mesa donde nos sentábamos a merendar cuando regresábamos las tardes lluviosas de colegio.
El grito de la madre llamándonos desde la casa y las carreras espantadas para no hacerla esperar.
La radio velando el sueño en febrero entre coplillas de chirigotas en el cuarto de mi padre.
Las playas de Barbate, destino hoy de inmigrantes, ayer espectáculo de la naturaleza tranquila y casi virgen.
Los niños en el R4.. el hermano conduciendo.. el ventorrillo el corral... la carne en salsa de días especiales en familia.
Las cuestas, que bien podríamos llamarle paredes, de Vejer con su encanto de enclave antiguo, bien en alto, defensa del invasor otrora, hoy pueblo blanco vertical que sueña con ser ciudad.
Perdidos de excursiones en el Bosque a la orilla de su río de aguas frías de la sierra.
La lluvia perenne de Grazalema. Nombre moro, quietud y silencio de rapaces y de montañas que ordeñan las nubes de su agua.
El olor a castañas asadas en las tardes grises de noviembre.
El rumor de poetas cantando a viejos veleros hundidos frente a la costa de este mar salpicado de historia.
Aquel primer beso terrible de nervios e inseguridades a aquella niña morena y sabia en el juego.
Y Arcos. Corriendo a sus toros en domingos de resurrección en escapadas furtivas sin recursos, sin permiso, sin planes, salvo el de vivir la juventud desordenada.
La lluvia del otoño sonando en las ventanas y perfumando el aire de tierra mojada.
Aquella pulmonía por volar barriletes hechos de caña y papel, al viento gélido de septiembre que te lleva a estar meses postrado en la cama grande.
Todas estas cosas que van ligadas al alma de la persona, es la definición de patria. Sentimientos e historias bordadas con pespuntesde recuerdos y vivencias felices o agónicas.
Y aunque mi casa esta donde mi viva mi corazón y no tenga otra bandera que defender y venerar que las sabanas que cubren los cuerpos de mis seres amados, no puedo considerarme un apátrida habiendo nacido y vivido en esta luminosa tierra.
Sonreír con la alegre tristeza del olivo.
Esperar. No cansarse de esperar la alegría.
Sonriamos. Doremos la luz de cada día
en esta alegre y triste vanidad del ser vivo.
Me siento cada día más libre y más cautivo
en toda esta sonrisa tan clara y tan sombría.
Cruzan las tempestades sobre tu boca fría
como sobre la mía que aún es un soplo estivo.
Una sonrisa se alza sobre el abismo: crece
como un abismo trémulo, pero valiente en alas.
Una sonrisa eleva calientemente el vuelo.
Diurna, firme, arriba, no baja, no anochece.
Todo lo desafías, amor: todo lo escalas.
Con sonrisa te fuiste de la tierra y del cielo.
Miguel Hernández
Me asombra el ser humano.
Me asombra el agnóstico convencido que no cree en una justicia divina. En un castigo eterno para sus malas acciones ni en una recompensa gloriosa por sembrar el bien.
Y aun así, pese a su incredulidad, procura llevar una vida recta, moral y justa.
Me asombra el creyente enfervorizado. El que día a día ve al hombre devorar al hombre. Que asiste a la degradación de todo lo ético. Que sufre en sus carnes el oprobio. La injusticia perenne del rico. Y cree convencido que todo es un plan maestro concebido por Dios en el que él tendrá su premio a sus pesares.
Me asombra la mujer que gobierna su casa por designios de una cultura machista e injusta que la condena a trabajos continuos sin retribución alguna. Y aun así, se gasta día a día por ese hogar hermoso y que no son las paredes ni los adornos. Sino que es ella misma. Porque es en ella donde reposan sus seres mas amados.
Me asombra el hombre que un día renuncio a su vida, a su sueño de ser siempre Peter Pan, para alimentar una familia. Y que después de alimentarla bien, procuró darle una mayor felicidad, una mejor educación, una experiencia vital como senda segura donde no hallar tropiezo sus hijos ni sus nietos. Como cada día se levanta antes que el sol, y como si de una comedia griega se tratara, se pone su mascara de amabilidad y deja el calor de su lar para alzarse como muro protector ante los suyos y el mundo para luego, al terminar la jornada lamerse en silencio las heridas que le han producido la contienda.
Me asombra el joven recién despertado a la vida. Sabio en sus propias opiniones y errados en la mayoría. Me asombra como ante el presente violento, el futuro gris oscuro y el pasado azul cielo, se empeñan en vivir la vida hasta la saciedad. Como, pese al miedo ante lo por venir, van caminando paso a paso hacia delante. Como recomponen el corazón roto de amor y como lo vuelven a poner en manos de unos ojos dulces y hermosos.
Me asombran las prostitutas y los seglares. Los violentos y aun más los pacificadores. Los que viven su vida y los que la viven a través de otros. Los honrados delincuentes y los gobernantes sanguinarios. Los que se enamoran otra vez y los que permanecen enamorados...
Pero sobre todo, me asombra del ser humano su capacidad de esperar siempre la alegría. “Esperar. No cansarse de esperar la alegría” “Doremos la luz de cada día en esta alegre y triste vanidad del ser vivo”
Si miras el tronco retorcido del olivo, veras tu alma sufriente en tantos trechos del camino. Aun así, no nos cansamos de esperar la alegría y como esos troncos nos sentimos cada día “mas libres y más cautivos”
Mi caso, como otros muchos, donde median las traiciones, no
es cosa de estar callado. Por si aunque sea de rebote, evitase la tragedia en
que muchos malos hombres, hacen caer a niños inocentes, que por sentirse
mejores, se meten donde no deben, en busca de sensaciones.
No tiene rejas mi cárcel, ni mi cadena eslabones, pero yo me
encuentro preso, cautivo de mis propios errores, esclavizado por el vicio, que
ni de día ni de noche, a mi me deja tranquilo.
Las amables sensaciones de placer, esas ya se me han ido,
cambiándose por dolores. Dolores, dolores tristes e intensos que todo mi cuerpo recorre, y no me dejan tranquilo
ni de día, ni de noche.
Ya hace siglos que no duermo sin picor y sin sudores, y que
no muevo las manos controlando los temblores.
No tiene reja la cárcel mia,
soy prisionero de mis errores,
Ya los placeres de aquellos días,
Se fueron pá cambiarse por mil dolores.
Yo era un chiquillo bueno y honrado,
que abrí mi puerta una negra tarde,
Bonita historia que ha terminado,
Haciéndome un ladrón, enfermo y cobarde.
El pan del necesitado,
He robado impunemente.
Yo no sé sí hasta habré matado,
Porque, a mas de uno he dejado abandonado a su suerte, en
una esquina
tirado, después de haberle quitado, tó lo que pueda venderse.
Y en un campo agazapado, con lo que saque del trueque,
he dejado en paz mis venas,
saciándolas largamente con el chute de veneno que mi cuerpo
me requiere,
pa que ese dolor cortante, por unas horas me deje.
Para soñar con aquellos, aquellos indescriptibles placeres,
Que me han tirado a este pozo negro, de muerto viviente.
ES USTED LA MUJER MAS BELLA QUE HE VISTO EN MI VIDA, LO CUAL NO DICE MUCHO EN SU FAVOR (Groucho Marx)
El canon de la belleza ha ido variandoa través de las diferentes épocas.
En el caso de la hermosura femenina, cuando la belleza ideal de las mujeres era el reflejado en las obras de afamados artistas como: Friné modelo del escultor Praxiteles para su Afrodita
Simonetta Vespuccimodelo de Botticelli para su Venus
Cleo de Merodes para Toulouse- Lautrec entre otros artistas
O como en nuestra época actual top-models, imágenes de tal o cual marca comercial.
Este canon ha ido cambiando durante el transcurso del tiempo, de mujeres ampulosas y de anchas caderas, se ha pasado a modelos casi niñas y de extrema delgadez y seguirá cambiando mientras confluya el tiempo.
Hombres y mujeres guapas... hermosos... deseables como deseamos los mundos desconocidos.
Hoy, he tenido la suerte de oírhablar por primera vez de una de las mujeres más bellas y hermosas del mundo.
Se llamaba Irena Sendler.. y ha fallecido este pasado mes de mayo a la edad de 98 años.
Nacida en 1910 fue educada por unos padre que le enseñaron que cuando una persona debe ser ayudada, había que hacerlo de verdad y de todo corazón.
Esta enfermera polaca, trabajo en el guetto de Varsovia (450.000 personas) durante la ocupación nazi. Los alemanes, por miedo a contagios o a que se extendiera alguna epidemia, encargaron a los propios médicos polacos que se hicieran cargo de controlar las posibles enfermedades.
Irena comprendió que estas personas estaban destinadas a la muerte, así que se encargo de intentar salvar a todos los niños que les fuera posible.
Para ello se unió al movimiento para la liberación de los judíos (Zegota)
Y empezó su ardua tarea. La más difícil de ella, era convencer a las familias que se deshicieran de sus hijos, que los dejaran en manos desconocidas y sin garantías de éxito.
Fueron 2500 niños los que sus padres dejaron a cargo de esta noble mujer.
La forma de sacarlos del guetto era variada según la ocasión. A algunos los declaro enfermos de tifus, y consiguió sacarlos en ambulancias con la excusa de no propagar esta enfermedad. Otros salieron en sacos de patatas, de basura, caja de herramientas, incluso en ataúdes,
Elaboró una lista con los nombres antiguos y los nuevos de los niños que salieron para que pudiesen conocer sus raíces y las de sus familiares. Estas lista las escondía en botes de conservas enterradas en el jardín contiguo a su casa.
Irena fue denunciada a la GESTAPO y llevada a prisión donde sufrió torturas terribles, y a causa de ellas les rompieron las piernas y los pies. Sin embargo, no salió de su boca el nombre, lugar o paradero de uno solo de los niños por ella liberados.
Condenada a muerte, consiguió escapar gracias al soborno de los miembros del Zegota a uno de sus carceleros.
Acabada la guerra, logro reunir, gracias a sus archivos ocultos, a gran parte delos niños con sus familias sobrevivientes o con los familiares cercanos o en orfanatos a los menos afortunados.
Las torturas infligidas a esta mujer, la obligaron vivir la mayor parte de su vida en silla de rueda, Vivió callada y sin vanagloriarse de lo que había hecho. Hasta que sucara salió en un periódico, premiada por su labor humanitaria durante la guerra. A partir de ahí, recibió llamadas y visitas de muchos de estos niños o descendientes que fueron salvados por ella.
En Israel se le dio el titulo de justa entre las naciones y en el 2007 se le nomino para el premio Nóbel de la paz, titulo que sin duda merecía mas que el galardonado ese año Al Gore.
Vivió sus últimos años en un asilo de Varsovia, rodeada de ramos de flores que le enviaban sus “niños” salvados del holocausto o de sus descendientes y recibiendo a menudo sus visitas.
Díganme sinceramente: ¿no es esta una de las mujeres másbellas y hermosas de la historia?
Yademás...de una belleza perenne, inmortal, la belleza de sus acciones.
Llego a mí con el corazon roto y en pedazos entre sus manos cerradas.
Lo asia tan fuerte entre ellas, que cualquiera que no se detuviese a sondear su mirada arrasada y reseca, hubiese interpretado esos puños firmementes cerrados, como un claro gesto de hostilidad.
La mire, como se mira a las personas, sin prejuicio alguno.
Y asi lentamente, entre palabras y silencios, entre bromas y verdades, la fui asiendo de sus puños crispados, guardian resoluto de su maltrecho corazon, y poco a poco, aprendiendo a oirla y a interpretarla, sus manos se fueron abriendo, sus dedos dejaron de clavar sus uñas en su carne deseando, con este dolor, no percibir el verdadero dolor de su alma. Asi, dia a dia, palabra a palabra, fue abriendome sus manos y su partido corazon.
Lloraba contemplando cada retazo de su alma en sus manos. Y con el sentir exclusivo de una mujer, fue contandome lo que abatia su animo.
Queria ser madre, y ese don le era negado.
Queria sentir la vida calida en su vientre, creciendo, alimentandose de ella, de sus sueños, de sus esperanzas. De sentirse mujer/madre. De acogerle en sus brazos siendo aun indefenso. De jugar con sus dedos en sus labios hasta lograr una mueca como una sonrisa que le llenara el corazon de henchido orgullo. De ver la cara de su padre al llegar harto de estar harto, y al verle, cambiar la expresion de su cara en felicidad. De sentarse al sol en el parque entre el los juegos y las risas de otros niños. De apretarlo contra su pecho para dormirle confiado. De las noches de loca preocupacion por saber que causaba su llanto y de la tranquilidad beatifica cuando se solucionaba la causa. De vestirle mientras le decia palabras de amor sincero y veia sus pequeños ojazos clavados en ella. De amamantarle de su pecho. De cantarles nanas en las que le decia que era lo mas chiquito, que durmiera tranquilo, que era lo mas bueno y lo mas hermoso.
Asi, poco a poco, enseñandome los fragmentos en sus manos,me fue relatando cada herida, cada deseo insatisfecho que habia convertido en esquirlas diminutas su otrora gran corazon.
Me conto de que su marido no engendraba, Que a ella, una enfermedad le cerceno la cuna de la vida. Que los años habian pasado y era peligroso siendo tan mayor. Que aunque madre una vez ya, no podia arriesgarse a dejar solo a su o sus otro hijo y su papa. Que unas paperas cuando mayor.... Que su trabajo no se lo habia permitido. Que su marido no queria. Que podria nacer mal por genetica familiar. Que los doctores no lo aconsejaban..........
Fui conociendo a todas estas mujeres. Algunas procuraban no pensar en ello. Otras mentian diciendo que no lo deseaban aunque pudiese. Otras guardaban esperanzas....pero a todas, una sonrisa le iluminaba la cara cuando reparaba en un bebe rollizo, en una niña dando sus primeros pasos, en un personajito que le hablaba por favor, en el hijo de su amiga o en la niña de pelo largo que jugaba elegante a juegos de chicos. O se entristecian ante las desdichas de hijos ajenos que no recibian el amor, el cuidado o la educacion que ellas albergaban rebosantes en su interior.
En mi practicidad de hombre, les fui hablando de que la vida era mas. De que sus hijos nacidos recibirian porcion doble de amor, atencion y cuidados. De que debia tomar las cosas como venian. De dedicarse tiempo a ella, a su vida, a su marido o lo que le pudiera hacer feliz. Le hable de viajes a lugares de luz, de libertades.
Asi hablando y oyendo, fui consiguiendo que sus manos no se crisparan al volver a cerrarse sobre su corazon. Que el dolor fuera un apice menos intenso. Me sonreia y asentia, el surco de sus lagrimas aun estaba humedo en su cara. Estoy seguro que no fueron mis palabras las que le aliviaban el tormento, sino mis oidos, despues de haber escuchado y oido todo su clamor que residia en lo mas profundo de su ser como el peso del mundo sobre la espalda de Atlas.
Me miro sonriente, desahogada y en un gesto reflejo, pero tierno y delicado, llevo sus manos suavemente cerradas, hacia su pecho, al lugar exacto donde una vez residio entero su corazon.
Si no hubiera llovido esa noche del 17 al 18 de junio de 1815, el porvenir de Europa hubiera cambiado. Algunas gotas de agua, una nube que atravesó el cielo fuera de temporada, doblegaron a Napoleón.
La batalla de Waterloo estaba planeada, genialmente, para las 6 de la mañana; con la tierra seca la artillería podía desplazarse rápidamente y se habría ganado la contienda en dos o tres horas. Pero llovió toda la noche; la tierra estaba empantanada. El ataque empezó tarde, a las once, cinco horas después de lo previsto. Esto dio tiempo para la llegada de todas las tropas enemigas.... (Los miserables. V. Hugo)
A la manida frase de Spengler: a última hora siempre es tan solo un pelotón de soldados el que salva toda una civilización, habría que añadir: o una buena cosecha de trigo.
Soñamos con la grandeza. Con ascender a las más altas cumbres. , Descender a la gruta mas profunda. Encontrar el tesoro más hermoso o el diamante más grande y perfecto. Consumimos el vehículo más amplio, más espacioso, mas caro. Y compramos la casa más grande en el barrio más lujoso.
Pero nos empeñamos en no ver lo evidente, que toda grandeza estaconstruida de pequeñas cosas. Que toda gran hazaña nace de un leve sueño que se va afirmando en nuestro deseo. Que al conquistar la cima mas alta lo hacemos con la ayuda de pequeños clavos que vamos sujetando a la pared para afianzarnos en ella.
Incluso el Todopoderoso, el creador del universo, el alfa y la omega, se dio a conocer así al profeta Jeremías que le esperaba en una cueva y le buscaba en el poderoso trueno, en el temible rayo, en el fuego consumidor..... sin embargo... El Shaddai( uno de sus nombre en la Torá)eligió el silbo apacible del aire para mostrarse a su ungido.
Pequeños pasos que nos llevan a emprender un largo camino. Palabras compuestas por vocales que no son sino aire entonado por nuestras cuerdas vocales. Dos células que se unen en el vientre materno para dar vida al mas hermoso milagro de la creación. Una palabra dicha a tiempo o quizás un oportuno silencio. Una mirada sincera, un leve roce de tus dedos en su piel. Una llamada sin motivo o una flor silvestre, tomada del camino, y ofrecida por el hijo a su madre.
Son estas pequeñas cosas las que en realidad van formando y conformando nuestra vida, nuestra felicidad y la de los que nos rodean y amamos. Que componen el puzzle de nuestras vidas y que apenas valoramos afanados por el gran trofeo que ansiamos. Tal vez el árbol no te deje ver el bosque, pero el árbol es ya, en sí mismo, parte del bosque.
También existen pequeñas cosas que pueden destruir nuestra felicidad, horadar nuestras mansiones como termitas en forma de celos, envidias, descontentos, etc... y entonces, ¿de qué sirve un palacio infeliz?. El pequeño principito de Saint Exupery sabia de esto, él se dedicaba con minuciosidad, después de su aseo diario, a ir buscando en su asteroide las pequeñas, insignificantes semillas de baobas que traían agentes extraños de su planeta, siendo conocedor de que si las dejaba crecer, se convertiría en unos árboles enormes, gigantescos, cuyas raíces destruirían su mundo, haciéndolo estallar en pedazos.
Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas que echan a perder nuestros campos, escribía el sabio Salomón.
Pequeñas decisiones, ¿qué poner de comer? por ejemplo, es la raíz, la punta del iceberg de la preocupación para que la familia este bien alimentada, disfrute de la comida, pueda dar tiempo de atenderlos en otros aspectos, tenga los nutrientes necesarios, no le perjudique, etc... por eso... a la pregunta... ¿qué puedo poner hoy de comer?... no existe peor respuesta que...“cualquier cosa”... dicha con dejadez.Porque es hacer baladí tanta preocupación, tanto cariño dedicado a las personas que te importan
Un beso que no se da al llegar o al salir. Un “que tengas un buen día”. Una mano ofrecida al pasear, y conste que lo digo en genero que comprendetanto masculino como femenino, una palabra de animo, de aliento, de consuelo. O como he dichos antes, un silencio ante un corazón que sufre y no quiere retóricas consabidassino compartir su sufrimiento y su llanto en silencio.
Pequeñas semillas que si las dejamos crecer, pueden destruir el mundo en que vivimos, zorras pequeñas que corren entre los campos sembrados de nuestra vida con tanto esfuerzo, sacrificio y abnegación y van comiéndose las raíces de nuestra labor hasta dejar los campos yertos.
Napoleón preparó su waterloo sabedor de su superioridad, convencido de su fácil victoria, pero no tuvo en cuentas una lluvia fuera de época.
Alejandro pudo conquistar el mundo con su juventud, pero no contó con su muerte temprana.
Troya, Jericó... soberbias, confiadas en sus inexpugnables murallas que jamás habían sido conquistadas...la una cayó por un ardid en forma de caballo y la otra por el sonido de las trompetas.
Fleming, dejando inconscientemente su trabajo expuesto al penicilium, y estos pequeños hongos y el azar, se revelaron como la salvación de millones de vidas
Barcos enormes que cruzan océanos y mares, que se enfrentan a tormentas. Paredes de agua en forma de olas, vientos que asolan sus cubiertas, manejados y dirigidos en comparación con la grandeza de la nave, por un pequeño timón.
Alimentando las pequeñas cosas positivas de nuestras vidas, traeremos a ella en los momentos de dificultad, gratitud, merced a nuestros consejos o nuestro saber escuchar. Un abrazo después de hacer el amor alimentará el afecto de la persona amada hacia nosotros. Guardarte un reproche a tu hijo es alimentar su confianza en sí mismo. Un te quiero, dicho sorpresivamente, aviva el sentimiento. Una simple mirada a tu hijo, nieto, jugando en el parque, te alegra el espíritu. Un poema, una canción, una frase, dejado sobre la mesa del desayuno al salir a trabajar, conquista el más recio corazón robándole una sonrisa.
Por el contrario, luchando por eliminar las pequeñas semillas de amarguras de nuestras vidas que pueden surgir en formas de celos, envidias, indiferencia, afanes, respuestas airadas, mal carácter,etc... pueden llevarnos a una vida más apacible, con menos batallas perdidas y menos tiempo dilapidado en asuntos que a la postre, nada o muy poco,nos aportan de positivo.
Son, como canta Serrat, esas pequeñas cosas que nos dejo un tiempo de rosas y que si descuidamos con nuestra negligencia en vez de rosas, serán solo cardos, abrojos y espinos.