COMENTARIO AL TEXTO
No pretendo con esto enseñar a nadie a interpretar este hermoso poema de Neruda. Mi único deseo es compartirlo con quien quiera leerlo. Los comentarios de texto, o mejor dicho, al texto, es algo totalmente personal y muy particular. Dando por sentado que dos personas mirando un mismo cuadro verán dos cosas totalmente diferentes según su forma de ser, pensar y vivir.
Si decimos la palabra banco. El jubilado pensara inmediatamente en ese verde asiento en el parque en un día cálido y agradable. Para los hipotecados, enseguida pensaremos en ese gran dragón negro que nos persigue implacable buscando nuestro dinero y quedarse con nuestro hogar.
Así que, quiero invitaros a que vosotros hagáis también vuestros comentarios al texto, así iremos, si ello fuera posible, enriquecerlo con pequeños trazos de nuestro pincel personal y con los colores que nos define.
La poesía no es de quien la escribe, si no de quien la necesita
Gabriel García Márquez

Dos amantes dichosos hacen un solo pan,
Harina y agua. Sólido y liquido. Trigo y río. Mezclados y amasados en el gozo del amor. Calando mutuamente en su interior de tal forma que alteran, incluso, su composición química. Para ser, de dos cosas antagónicas, una sola, diferente y nueva.
una sola gota de luna en la hierba,
El rocío ha caído del cielo en el rasgar de la noche fría por la tibieza del sol. Lagrimas del cielo se han vertido amorosas, sobre el pasto verde que recoge y se nutre de aquellas dos gotas, que al unirse sobre el verde tapiz de la hierba recién despierta, se volvieron una sola lagrima de lluvia, que aun guarda en su interior, reflejos de la luna que las engendró.
dejan andando dos sombras que se reúnen,
Y los cuerpos físicos ya no mandan, sino que obedecen a sus sombras. Estas esconden en su interior su verdadero ser y sus deseos de caminar uno junto al otro. Nada pesa. La luz es la que delata la forma de su amor que a veces se alarga o se encoge. A veces camina delante y otras le sigue pertinaz. Pasean por la calle y la sombra de su amor ronda cosida a ellos.
dejan un solo sol vacío en una cama.
Mil soles han encendido en su lecho de amor. Todas las estrellas del cielo se han prendido al contacto de sus besos. En su galaxia, que no se terminaba a los filos de la cama, consumieron el calor de un sol tras otro. El fuego de su amor fue alimentado de este sol que ahora dejan sobre su lecho, vació y apurado hasta el fondo, por medio de intensas miradas, de pasionales y suaves besos, de viejas palabras nuevas de amor, del perfume de las caricias ajenas...
De todas las verdades escogieron el día:
No hay en los amantes felices oscuridad de temores ni miedos. No existe entre ellos el ocultarse en parte ni totalmente. Existen muchas verdades y casi todas tienen un fragmento de noche sin estrellas. Pero los amantes, escogieron vivir a la luz diáfana y clara del día, al menos entre ellos. Podrían haber escogido otras verdades, se habrían amado diferente, pero prefirieron ser día el uno del otro.
no se ataron con hilos sino con un aroma,
Existen cuerdas de amor que afianzan. A los amantes los mantiene unidos y seguros porque ambos sostienen cada extremo de esa cuerda. Pero para los que se aman dichosamente, no es necesario un lazo que ate, una cuerda que se tense, un hilo que pueda romperse alguna vez. Ellos se ataron con un aroma. El de sus cuerpos. El del camino que ambos recorrían a diario tomados de las manos. El de la zinnia que conformaba su perfume. El de la tierra mojada en otoño. El del pan recién hecho. El de la menta y la hierbabuena. El de viento que trae su aroma o el de la rosa calada de rocío. Como atan los aromas a la infancia ineludiblemente así se ataron los amantes para siempre.
y no despedazaron la paz ni las palabras.
Y se respetaron y se entendieron. Las palabras fueron usadas como herramientas para formar un hogar, un espacio que compartir, una torre fuerte que ningún enemigo pudo soñar en derribar, aunque no dejaron de intentarlo. Porque las palabras eran necesarias, tanto, como la paz de los silencios. Aprendieron a usar sus útiles personales para edificar, no para despedazar su hogar, refugio de paz y de respeto y de reciprocidad.
La dicha es una torre transparente.
Así son el uno para el otro. Como una torre de cristal que deja entrar toda la luz de los ojos del amado y ve que todo es diáfano, transparente, sin nada que ocultar. Porque todo ello ha sido desterrado voluntariamente de esta torre transparente. Porque una vida buscando... cien caminos errados hasta llegar a ella... mil heridas sangrantes que no dejaban de manar... un millón de promesas vacías y huecas, hasta llegar a este alto palacio.
Por ello, no dudan los amantes en vivir cristalinos para ellos y para los demás
El aire, el vino van con los dos amantes,
Todo le sonríe al que es feliz. El aire es tibio en invierno y fresco en el sofoco del verano. Los corazones, alegres, como si estuviesen ebrios de un vino que es agradable al paladar, que alegra el animo, que hace olvidar lo malo y sentir engrandecidamente los sonidos, los colores y el aroma de la constante primavera.
la noche les regala sus pétalos dichosos,
Y la noche les regala sus caricias suaves y felices. El sonido del viento oscuro en las sombras de los árboles, es su música para estar recostados y felices. Los besos que se suceden ocultos bajo el manto de la noche. Sensaciones que acarician la piel y el alma como pétalos de rosas, acarician la suave piel de los enamorados.
tienen derecho a todos los claveles.
Y los claveles, estallidos intensos de color, les pertenece a ellos también. Explosiones de deseos cumplidos. Claveles rojos de amor y de pasiones consumada en su fuego. Blancos... de caricias puras, limpias y perfectas. Rosas... de dulzura, romance y amistad compartidas entre ellos.
Dos amantes dichosos no tienen fin ni muerte,




Tere. dijo
HOLA GRACIAS POR AÑADIRME COMO AMIGA, SEGURO QUE TE SEGUIRÉ PUES ME HA GUSTADO LO QUE ESCRIBES. UN SALUDO
14 Marzo 2009 | 07:40 PM